Usted ha asumido hace relativamente poco tiempo ¿Cuál es su expectativa respecto de las medidas que pueden adoptar los países de la región para accionar en materia de reducción de desastres?
Lo tomo como un reto enorme. Con grandes expectativas de lo mucho que se puede hacer porque hay espacios, voluntad, están los actores, hay conocimientos y buenas experiencias. La cosa es como pasar del discurso teórico a la práctica. Quiero poder ayudar a las iniciativas que sean valiosas en la región para que puedan multiplicarse y vamos a trabajar mucho en el fortalecimiento de capacidades institucionales a nivel de las Plataformas Nacionales para que los países puedan llevar adelante un programa de reducción de riesgo y puedan cumplir las pautas del Marco de Acción de Hyogo.
Los tiempos se acortan del Marco de Acción de Hyogo porque el período vence en el 2105...
Sí, estamos prácticamente a mitad de tiempo y por eso tenemos que intensificar esfuerzos para lograr los objetivos que marca ese compromiso.
¿Qué es exactamente lo que se está organizando para marzo en Colombia?
Junto con el gobierno de Colombia y la OEA estamos organizando lo que será parte del proceso de desarrollo de la Plataforma Regional que tendrá como objetivo hacer un análisis de lo que han sido experiencias exitosas y buenas prácticas con relación a la reducción de riesgo de desastres y los sistemas y mecanismos nacionales que han implementado los países de la región.
En marzo de este año fue la primera reunión de la Plataforma Regional para la Reducción de Desastres, de esa fecha al encuentro de Colombia en 2010 ¿Qué evolución se podrá encontrar sobre el tema?
Los países han hecho avances en varios campos pero yo no me animaría a decir que ello ha ocurrido en los últimos ocho meses, en muchos casos son experiencias exitosas de hace muchos años. Pero lo que no ha habido aún, es una oportunidad de sistematizarlas y de promocionarlas para que sean parte del conocimiento o lo que sería, socializarlas (si me cabe el término). Ese es el propósito que tenemos para hacer en Colombia. Una recopilación de esas buenas prácticas y distribuirlas aprovechando todos los mecanismos que tiene la Estrategia para su difusión.
Usted ha puesto énfasis en el compromiso del sector privado en materia de reducción de desastre orientado al tema de los seguros ¿Qué información se tiene al respecto en los países del hemisferio?
Creo que es un tema bastante incipiente todavía. Hay áreas y países que tienen efectos catastróficos que solamente se activan en caso de que haya una declaración de emergencia (por ejemplo en el Caribe) donde se ha desarrollado un mecanismo de seguro que sigue esa pauta, pero creo que a nivel privado hay mucha más conciencia de la necesidad de "asegurar los activos" de las empresas frente a diversas amenazas.
¿No existe el mismo comportamiento en las instituciones de gobierno?
Las instalaciones gubernamentales y las infraestructuras de las ciudades en general, no están necesariamente acogidas a sistemas de financiamiento en riesgo o seguros y que podamos ahora mencionar como una buena práctica. Es por eso que estamos tratando que el sector asegurador participe más al igual que el sector privado. Incluso desde el punto de vista de la inversión, fíjese que hay países en que el grueso de la inversión en desarrollo proviene del sector privado y no del sector público precisamente.
¿Observan ustedes interés de ese involucramiento del sector privado de seguros?
No lo suficiente, por eso pretendemos poder influenciar para que las inversiones que se hagan desde lo privado puedan incorporar la variable del riesgo. Y es un interés para los empresarios, porque ningun empresario que esté poniendo capital en riesgo le interesará que por una amenaza que no fue considerada en el riesgo de la inversión, se caiga y se pierda. La gestión empresarial del riesgo, que también es un tema que está avanzando debiera ir generalizándose. Ahora solo lo hacen las grandes empresas que tienen alguna vinculación con las multinacionales pero no así otras más chicas que no les están dando mucha atención a esto cuando en realidad son las que cuando ocurren los desastres, no pueden sobreponerse a las pérdidas y terminan cerrando puertas. Ese índice es muy alto.
Fuente: Agencia RENA













